"Some time later"

viernes, 18 de enero de 2008

Abrir la lírica como quien pela una naranja


En "Comentario de textos literarios", para empezar estamos tratando de definir qué es la lírica y qué es la poesía y ver las intersecciones y exclusiones entre ambos conceptos.

Les llevé un texto de Baudelaire, "A la una de la madrugada"; que forma parte de los Pequeños Poemas en prosa o Spleen de París. Os recuerdo:


"¡Al fin, solo! No se oye más que el rodar de los coches detenidos y derrengados. Durante algunas horas, poseeremos el silencio, si no el reposo. Al fin la tiranía de la faz humana ha desaparecido y no sufriré más que por mí mismo.Al fin me será permitido sumergirme en un baño de tinieblas. Demos primero una vuelta doble a la cerradura. Me parece que la segunda aumentará mi soledad y fortificará las barricadas que me separan actualmente del mundo.¡Horrible vida! ¡Horrible ciudad! Recapitulemos lo hecho en un día; (...)

Descontento de todos y de mí mismo, quisiera rescatarme y enorgullecerme un poco en el silencio y la oscuridad de la noche. Almas de los que he amado, almas de los que he cantado; fortificadme, sostenedme, apartad de mí la mentira y los miasmas corruptores del mundo; y vos, Señor, Dios mío, concédeme la gracia de producir algunos buenos versos que me prueben a mí mismo, que no soy el último de los hombres, que no soy inferior a los que desprecio."


Tenían que tratar de expresar el argumento del texto, y observar cómo no hay apenas contenido narrativo, la subjetividad lo invade todo. A veces las personas, incluso ya crecidas (formadas o no formadas, existen grandes prejuicios en torno a lo poético), asocian la poesía a un tipo de sensibilidad exquisita y/o empalagosa; quise empezar por este texto para que vieran que estas palabras cínicas y orgullosas también pertenecen al género lírico.

Les resultó bastante chocante Baudelaire; gusta más a chicos que a chicas; opinaban que parecía un hombre muy egocéntrico, y que los sentimientos que expresa tal vez no eran tan auténticos y lo que estaba buscando por encima de todo era llamar la atención.


En paralelo leímos Machado, aquello de "Voy soñando caminos de la tarde.", una sensibilidad que de entrada les resulta más familiar; a la mayoría de chicas además siempre les atraen más los poemas de amor, por más que les indiques que aquí más que amor se trata de masoquismo, de deseo de sufrir, y nostalgia de un tiempo en el que padeció un desamor, "aguda espina dorada, quién te pudiera sentir en el corazón clavada."


Hoy, comentario de citas sobre la lírica. Tenían que elegir su cita preferida y comentarla. Las "ganadoras" han sido:


"La lírica es la expresión libre y genuina de cualquier efecto vivo, bien sentido por el hombre" (Leopardi):
Una alumna dice que le transmite "mucha tranquilidad", que es "profunda y sentida" y en la lírica se puede expresar "todo lo que desees de una manera única." Otra comenta que cada uno expresa sus sentimientos, "unos más duros, otros más bonitos" (¿Baudelaire versus Machado?). Otro más opina que a través de la lírica se puede "abrir la ventana a todo tipo de historias".


"La lírica encierra la representación de lo infinito o lo general en lo particular." (Schelling)

Un alumno lo glosa matizando que la poesía "no tiene barreras, puede representar cualquier emoción."


"La poesía no es de quien la hace sino de quien la necesita" (Antonio Skarmeta, El cartero y Pablo Neruda).
Esta la han elegido varios, por resultarles más accesible, y más cuando les he explicado la película grosso modo. Les hace pensar que "la poesía puede ahondar tus sentimientos y transportarte como un sueño". Otro cree que "tan sólo la coge el que la necesita para desconectar del mundo". Otra expresa que la poesía puede ser "una forma de desahogarse y poder liberarse de los rencores o de la angustia." También encuentro que "hay gente que necesita la poesía para encontrar una parte muy satisfactoria de él y aprender a expresar sus sentimientos."


Esta clase de poesía es una vivencia extraña; en algunos instantes siento que la clase empieza a vibrar, que el significado y las palabras comienzan a corporeizarse en los propios alumnos. En cambio otros tengo la intuición súbita de que estoy entrando en un nubarrón oscuro: la confusión les envuelve; estoy a punto de perderlos: temo que vayan a dejarse caer a medio vuelo.

Pero los comentarios sobre las citas que me han hecho hoy me animan a seguir por el sendero abierto. Quien más, quien menos tiene una sensibilidad base con la que puede llegar a conectar lo lírico, por más que les cueste poner palabras a las ideas y emociones. La naranja es del gusto de todos, pero habrá que pelarla con destreza para que pronto podamos palparla, olerla y degustarla; tal vez con herramientas toscas; si pretendo hacerla abrir con cubiertos de restaurante tal vez se desanimen antes de llegar al final. Pelamos con las manos, con sencillez, tratando de ver qué hay detrás del texto; una vez estén degustando la naranja ya nos preguntaremos de dónde procede su especial textura, con qué recursos ha ataviado la cáscara con que se protege.



3 comentarios:

Joselu dijo...

¡Qué envidia la de poder dialogar sobre textos poéticos con personas adultas! He disfrutado con la lectura del post imaginándote a ti planteándoles desafíos en cuanto a concepciones diferentes de lo poético. ¿Hay algo más extenso e inmenso que la poesía? El inicio de Octavio Paz en su libro El arco y la lira es un buen punto de partida. Sentimos que hemos encontrado a nuestro poeta cuando nos vemos allí dentro del poema, como si lo hubiéramos podido componer nosotros... si fuésemos poetas. Me ha pasado estos días con la poesía de Ángel González. Espléndida didáctica, abierta ¡Qué maravilla! a la intervención de personas que moderan sus impulsos. Uauuu. Tengo una clase de bachillerato con cuatro alumnos y es una maravilla. La madurez lo es casi todo. Un fuerte abrazo.

isilla dijo...

¡Gracias por tus comentarios tan positivos! La verdad, sí, me siento privilegiada de poder hacer estas clases experimentales a gente que sé que para empezar estará dispuesta a hacer lo que les pida; el trabajo luego es mío de sacarles algo de ellos, en plan socrático, sacarles lo que ya saben y no saben que saben...Pero es verdad que resulta bastante gratificante.
¿Esa clase con tus alumnos es de Literatura Universal? El primer post que leí de tu blog era sobre Literaturas Orientales; hacía una búsqueda en el google sobre el Baghadad Gita y me topé con tu blog, así son los azares telemáticos. Esa materia parecía un bombón...
El escollo principal que encuentro con los míos es que tienen muy pocos conocimientos previos sobre literatura, prácticamente cero; pero eso se compensa con su experiencia de la vida y con referentes sueltos que han ido adquiriendo; también le da una magia especial al hecho de conseguir transmitirles algo nuevo...
Me apunto lo de Octavio Paz; ese libro lo tengo pendiente, tal vez sea un buen momento. (Leí Los hijos del limo y me maravilló.)
Tu post sobre Ángel González me ha hecho retomarlo a su vez; auténtico y triste a la vez...
Un abrazo, y espero seguir intercambiando ideas y referencias.

Anónimo dijo...

Que rica la naranja!!. Después si se animan algunos, si se dan alma-les das alma, pueden hacerse una macedonia, (del tiempo!!) rica!!!
ah...gracias en nombre de la poesia de cada dia, firma un aprendiente.