"Some time later"

lunes, 14 de abril de 2008

una duna en el camino

Mi duna es el estandarte del reposo.

Cuando me adentro en la senda, distingo a lo lejos un horizonte apetitoso que quisiera alcanzar. Sé que nunca me resultará suficiente: cuando llegue a la cima, más allá, siempre existirá otro confín que me esté llamando. E incluso así, una fuerza inexplicable me lleva a persistir en mi empeño.
Pero entre mi deseo y yo hay una duna: una duna que me dificulta el acceso el camino y me proporciona una rabia pasajera.
Mis pies se hunden en ella y el destino anhelado resulta cada vez más inaccesible…hasta que lo olvido por completo.
Esta duna es mi obstáculo y mi bendición.
Sus perfiles porosos me atraen, me ingieren, hasta que yo misma alcanzo a formar parte de su cuerpo, con esa misma impasibilidad expectante.
En la duna me instalo y recuerdo que lo más importante no es el punto de llegada, sino saber disfrutar del trayecto.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

las dunas son como olas sedimentadas, el cementerio donde se acumulan los restos del tiempo caídos desde un reloj de arena. el viento les da impulso para fertilizar nueva vida.

no sé si todavía está en cartelera, pero tu maromo y yo vimos en el renoir una película que le va que ni pintada a tu post:
Bab'Aziz, el sabio sufí (Bab'Aziz).

buen camino,

ósc

chabela dijo...

thank you very much
gracias por las connotaciones y denotaciones que me das...
uhm...
lo de la duna me venía al caso por casualidad (nunca mejor dicho) pero con lo que me dices seguiré un poco más su estela

Anónimo dijo...

En esa duna, que en mi caso bien puede tratarse de árida estepa o de riscosa montaña, yo también me instalo y hasta monto campamento por tiempo indefinido.
Eso sí, a diferencia de Chavela, no siempre me acompaña la sensación de disfrutar del trayecto. Es más, algunas veces creo que me muevo cuando en realidad estoy parada, y otras, emprendo nuevo viaje sin saberlo siquiera.

Montse G.