"Some time later"

viernes, 7 de diciembre de 2007

PRÓLOGO: Me encantó bailar contigo


Voy a probar a experimentar este utensilio maravilloso y a la vez atemorizante del blog.
He de reconocer que soy una inepta para la informática y los resultados iniciales dejarán mucho que desear. Pero ¡qué narices! En esta vida todo es empezar, ¿no?

Inicio un blog instigada por un estímulo más fuerte que la ineptitud:la película de mi tocaya Coixet que acabo de ver (o volver a ver):"La vida secreta de las palabras."

Lo has vuelto a hacer, Isabel, no sé realmente cómo lo haces para tocar esa tecla que comunica con la humanidad más auténtica.

Después de ver actuar a Sandra Polley y Tim Robbins una siente que la comprensión del dolor ajeno, la humanidad más rabiosa está al alcance de la mano. Qué más darán nuestras pequeñas trifulcas cotidianas, los vaivenes de las emociones que se metamorfosean al son del tiempo. Qué más darán todas las incertidumbres cuando aquí, sentada frente a la pantalla, puedes aproximarme así a las verdades más sencillas y profundas del ser humano. Ya lo dices en una entrevista, que eres una esponja para el sufrimiento ajeno. Pues hay muchos espectadores deseando ser bañados por tu cámara esponjosa, a veces cruel pero siempre intensa y certera.


Me ha encantado bailar contigo: con esa mezcla de furiosa alegría y de tristeza por lo frágil, por lo fugaz; puesto que toda alegría intensa está ya mezclada con el final próximo. No quisiera que tus películas acabaran nunca, quisiera mecerme interminablemente entre las músicas y las palabras lacónicas que murmuran tus personajes como casi sin quererlo, pero nunca hablando de más, siempre sugiriendo. Probablemente su belleza resida justamente en que hay un final que acecha, detrás, y eso hace sublime lo perecedero.


Así quisiera tomar cuanto pase por mi camino, como un baile fugaz pero único, como el de Sarah Polley y Mark Ruffallo en Mi vida sin mí. Qué más dará lo que pasará después, si servirá para algo o no; qué más dará si hay momentos y experiencias que no pueden retenerse, siempre que tengamos las aristas del corazón abiertas para que todo ello circule, sin detenerse nunca.


Tal como dice el Bhagavad-Gita, joya oriental que frecuento últimamente, "pon todo tu corazón en la acción, pero no en su resultado". Y también "Aquel en quien entran todos los deseos, como los ríos en el mar, y que lleno de ellos permanece inmóvil y firme, obtiene la paz, pero no el que va en pos de los deseos."


Queda abierta, pues, esta ventana, receptáculo para cuantos bailes se me ofrezcan en el camino.

4 comentarios:

na Cloïssa Borrissol dijo...

está muy chulo el blog lástima que no soporto a la Coixet!!! También es cierto que no he visto todas sus cosas, ahora con tu entusiasmo me la estudiaré con más cariño...besicos

Isabel Verdú dijo...

gracias por leerme...aunque no estoy segura de quién eres...tal vez alguien que al principio tampoco soportaba "friends"??
voy detectando que hay cierta manía hacia la coixet
¡yo la defendería a capa y espada!
cuando quieras quedamos para el duelo

elamantepolar dijo...

Bueno, antes que nada celebro que hayas abierto un blog y con un punto de partida inmejorable. Aunque siendo tú, no se podía esperar menos.
Ya sabes que yo sí, yo soy seguidor acérrimo del cine de la Coixet....desde aquella lejana Cosas que nunca te dije...No sé por qué, pero en mi cabeza, pensar en Coixet es pensar como en Wong Kar Wai, la sensibilidad hecha celuloide...
No son películas que reviso asiduamente porque sé qué estados emcionales voy a transitar y uno no tiene siempre el cuerpo a punto, pero a su vez es una especie de barómetro. Cuanto más me revuelve, menos la reviso.
Y Coixet y su cine es de esa clase de películas. Es el mejor piropo que le puedo hacer.
Besos.
Aquí me tendrás visitándote.
¿Te puedo linkar en mi cutre space?

Isilla dijo...

Thank you!
Sí, ya sabes que compartimos esa pasión por películas que nos obligan a entrar en un estado de ánimo particular, que yo resumiría como "intenso". En mi caso, no sé si por suerte o desgracia, cualquier momento es bueno para ese tipo de película; y así voy siempre, con la cabeza hecha pájaros.
¡Cómo no me vas a poder linkearme, si yo te he linkeado!
Besos. Hasta pronto.